De uno de los poetas más importantes de la generación del 27, un poema de su libro «La voz a ti debida». Es el propio Pedo Salinas que lee el poema.

¿Por qué tienes nombre tú, día, miércoles? ¿Por qué tienes nombre tú, tiempo, otoño? Alegría, pena, siempre ¿por qué tenéis nombre: amor?

Si tú no tuvieras nombre, yo no sabría qué era ni cómo, ni cuándo. Nada.

¿Sabe el mar cómo se llama, que es el mar? ¿Saben los vientos sus apellidos, del Sur y del Norte, por encima del puro soplo que son?

Si tú no tuvieras nombre, todo sería primero, inicial, todo inventado por mí, intacto hasta el beso mío. Gozo, amor: delicia lenta de gozar, de amar, sin nombre.

Nombre: ¡qué puñal clavado en medio de un pecho cándido que sería nuestro siempre si no fuese por su nombre!